A pocos días de volver a la ciudad en la que lo fue todo, Cristiano Ronaldo ayudó a la Juventus a sumar una nueva victoria en la Serie A , esta vez ante el Frosinone. En el encuentro, que se jugó el viernes y acabó 3-0, el portugués aportó un tanto y una imagen. Lo primero hace tiempo que dejó de ser noticia. Lo segundo ayuda a entender, precisamente, por qué tal cosa ya no consigue sorprendernos. La instantánea nos muestra a un futbolista mordiendo la red de una portería porque ha intentado algo y no le ha salido (probablemente hacer gol, tratándose de un delantero). Es, por lo tanto, el reflejo de una frustración. Pero no de una frustración cualquiera. Ojo. Es el reflejo de una frustración de Ronaldo, lo que equivale a decir que es también la representación de un volcán. Porque nunca la decepción resultó ser tan eruptiva en otro ser humano. Se descubre antes qué clase de jugador es Cristiano viendo su reacción a un gol fallado que a uno anotado. Es ahí, en el enfado,...
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